Fig. 1. Double Negative Process II, 2020. Imagen perteneciente a la obra Limestones (huellas) del proyecto Solnhofen, un viaje hacia las canteras de piedra litográfica (2018-20).

En la imagen, una estampa de litografía en poliéster frente a una piedra litográfica entintada (imagen en negativo). Impresión digital sobre papel de poliéster mate 75 micras. 21 x 29,7 cm

Fig. 2 Fragmento perteneciente a la obra Antropoceno (2019) sobre los procesos de corrosión de una plancha de aluminio con una solución de sulfato de cobre y cloruro sódico.
 

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Fig. 3. Paisaje sin título II, 2020. 
Proceso de grabado a buril en plancha de cobre.
Impresión digital sobre papel de poliéster 75 micras. 21 x 29,7 cm

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Impronte romane,

un proyecto para la Convocatoria 2021/22 de Residencias Artísticas en la Real Academia de España en Roma

La impresión de un cuerpo sobre una superficie es la constatación de su existencia: hace referencia al objeto estampado. La estampa es la prueba física de dicho cuerpo, superficie o matriz. La estampa es, en primera instancia, una huella.

Las huellas nos ayudan a entender la presencia humana en el territorio. Las huellas son un resto, pero también son los pasos de un recorrido: pisar es poseer, dejar una huella impresa es conquistar, convertir un no-lugar en territorio reconocido. Las huellas nos hablan de presencia y, a la vez, de la ausencia del material estampado. Las huellas son, al fin y al cabo, la nostalgia por su materialidad (Fig. 1).

Tiempo y destrucción también son conceptos claves en los procesos de impresión y construcción de imágenes gráficas: la matriz se muerde durante un tiempo determinado, proceso que requiere de cierta espera y observación. La temporalidad intrínseca en la impresión de imágenes se acentúa cuando se trabaja con varias planchas a la vez; la alineación de la impresión de una matriz con la siguiente, la jerarquía en el orden de impresión, su yuxtaposición, color y transparencia convierten la estampación en un ritual en el que ciertos gestos no son sino un déjà vu de los anteriores y, a la vez, los sucesivos. Todas estas capas convergen, como estratos geológicos, en el registro y en la imagen final haciendo del grabado una técnica reveladora, cuyos procesos son una fuente constante de motivación estética y conceptual.

En grabado el concepto de destrucción se hace patente, sobre todo, en las impresiones en hueco o bajorrelieve, tanto en los procesos directos (como el grabado a buril o a punta seca) como en los indirectos (como el aguafuerte o la aguatinta), pues la intervención del grabador en la matriz implica la destrucción parcial de la misma a través de ácidos que corroen su superficie o a través de instrumentos que la inciden (Fig. 2-4).

Por otra parte, los espejos son habitualmente usados en la construcción de matrices, pues crean la ilusión de que lo que se ve a través de ellos, el reflejo, es la imagen que saldrá en la estampación (Fig. 5). La noción de negativo se refuerza por el hecho de que en sus procedimientos se requiere del trabajo de una imagen especular en una matriz (negativo) posteriormente estampada (positivo).

Este proyecto parte de los conceptos de huella, tiempo, destrucción y negativo presentes en los procesos de creación de imágenes mediante técnicas de grabado y estampación.  Nuestro propósito es el de desarrollar un proyecto artístico que explore estos conceptos desde el hacer, una investigación basada en la práctica que vinculamos con Roma por su peculiar estratigrafía arquitectónica. La Ciudad Eterna ha crecido, como las matrices de nuestros proyectos, a través de sucesivas capas de superposición matérica y destrucción. Sus restos son como las improntas que sobreviven al tiempo, y nuestros pasos las sucesivas huellas por registrar.

Una vez, el artista Robert Smithson se preguntó qué lugar ocupaba Passaic, su ciudad natal, con respecto a Roma. Si todas las ciudades fuesen colocadas en línea recta, decía, cada ciudad sería como un espejo tridimensional que provocaría la existencia de la siguiente ciudad a través de su reflejo... (Smithson, Un recorrido por los monumentos de Passaic, Nueva Jersey, 1967). Este proyecto espera poder retroalimentarse tanto de los procesos técnicos de formalización de imágenes gráficas, así como del entorno y ciudad donde se germina, como si fuese, a la vez, espejo y reflejo. 

Para ello, las obras realizadas serán el resultado de un proyecto que conciba la gráfica como un lenguaje a explorar también desde otros medios visuales como la  vídeo-instalación, la performance o la escultura, estableciendo un marco interdisciplinar. En este sentido, será imprescindible  pensar la matriz como un lugar de acción, como un espacio de acontecimientos y transmisión de ideas y no sólo de reproducción; y, por último, concebir la investigación artística como un proceso cognitivo ligado a la noción de tiempo, experiencia estética, necesidad y performatividad.

Fig. 4. Matrices de aluminio mordidas con una solución de sulfato de cobre y cloruro sódico pertenecientes a la obra Landschaften (2019)

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Fig. 5. Detalle de la obra Non-site V (mapa hacia ninguna parte) perteneciente al proyecto Solnhofen, un proyecto hacia las canteras de piedra litográfica (2018/20). Instalación compuesta por un mapa realizado en litografía a color y una mesa con dieciséis espejos para ver su reflejo.

Isabel Carralero © 2021
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