1/3

Hotel Palenque (remake). A Line Made by No-walking:  una caminata gráfica sobre el hotel Palenque de Robert Smithson

2021

INTRODUCCIÓN: DIBUJAR, ESCRIBIR, CAMINAR

 

En una publicación titulada Estrategias gráficas contemporáneas Ricardo Horcajada escribe que el dibujo nunca se realiza en un espacio vacío sino que cuando marcamos en el papel lo hacemos activando todos los dibujos que hemos visto; dibujamos recordando los dibujos almacenados en nuestra mente: "dibujamos siembre sobre el fondo de un dibujo borrado" (Horcajada, p. 34).

 

​También cuando escribimos lo hacemos bajo el recuerdo de los textos leídos; escribimos desenterrando las palabras de autores que aguantan nuestros pasos. Detestamos el abismo que se siente hacia lo desconocido y esta superposición hace que nuestros folios en blanco, nuestros días, resulten menos inciertos. Caminamos invocando los paisajes de nuestra infancia. De hecho, puede que siempre sea el mismo paisaje, el mismo texto, el mismo dibujo al que acudimos; un espacio conocido que reiteradamente aparece en nuestras retinas. Dibujar, como escribir y caminar, requiere de un ejercicio de memoria, de recuperación y, a la vez, de olvido.

 

En su célebre ensayo titulado Sobre el dibujo, John Berger distingue a rasgos generales tres tipos de dibujo: los primeros resultan de un análisis de lo visible, los segundos se ejecutan con el propósito de comunicar ideas, recuerdos o experiencias; por último, los terceros son meramente documentales, realizados con el único afán de preservar información circunstancial. Todos ellos se basan en la observación activa de lo real. A esta clasificación Horcajada añade un tipo de dibujo deudor de la posmodernidad en la que vivimos; un dibujo centrado exclusivamente en el "acto de dibujar"; un gesto gráfico realizado no tanto para representar sino para formar parte de la realidad. Se trata, pues, de un dibujo donde prima lo experiencial, donde prima el tiempo. Su gustosa ejecución libera al artista de ataduras gestalticas para convertirse en un gesto político, precisamente, por su precariedad:"el posmoderno acto de dibujar, esa forma innecesaria de perder el tiempo, se transforma por su levedad en forma de resistencia".

Este dibujo que puede ser ejecutado tanto con la propia sangre, como los dibujos de David Nebreda, como por las máquinas de dibujar de Tristan Perich, nos permite reunir los pedazos de nuestra identidad. La rutina de la gráfica, del trazado, la rutina de escribir y dibujar, son formas de la resitencia de una realidad que se nos aleja, que se dispersa en pantallas fluctuantes."

press to zoom

press to zoom

press to zoom

press to zoom
1/4
1/1
1/1
1/1