Relación de obras

Introducción

Solnhofen es un municipio de Baviera, Alemania, situado en el valle del río Altmühl, una zona conocida por su piedra caliza de origen marino de período jurásico (unos ciento cincuenta millones de años). La piedra de Solnhofen se utiliza desde el siglo XVIII para la elaboración de matrices litográficas debido a su densidad, dureza y calidad del grano; la litografía, inventada por Alois Senefelder en 1796, permitió la reproducción de imágenes y documentos de forma más rápida y económica que con otros medios utilizados hasta la fecha, como lo fueron el grabado en relieve o el grabado calcográfico.


Con la necesidad y el impulso de seguir indagando sobre los nuevos modos de representación del paisaje contemporáneo, en julio de 2019 iniciamos un viaje hacia las canteras de piedra litográfica de Solnhofen: buscábamos un paisaje que fuera sujeto y, a la vez, matriz de nuestras imágenes. El recorrido se convirtió en una experiencia estética cuyo panorama superaba todas las imágenes que nuestros ojos gráficos habían visto hasta la fecha, un paisaje en negativo que se proyectaba en nuestras retinas como la imagen fantasma de una piedra litográfica.

Solnhofen aunaba nuestra atracción por los paisajes marginales así como por la historia de las técnicas de difusión y circulación de imágenes.

un proyecto sobre un viaje hacia las canteras de piedra litográfica de Solnhofen (Alemania)

2018-20

proyecto en proceso dentro del marco del Máster de 

Grabado y Diseño Gráfico de la FNMT y la UCLM,

seleccionado para la VI Edición del Open Portfolio del

Festival Internacional de Grabado y Arte sobre Papel,

FIG Bilbao en el Mercado del Ensanche de Bilbao, Sep. 2019

"Comprender geología es como disponer de unos prismáticos especiales con los que mirar el paisaje. Retrocedemos en el tiempo hasta un mundo en el que las rocas se funden y los mares se petrifican, donde el granito deambula por ahí como gránulos de papilla, el basalto suelta burbujas como un guiso y las capas de caliza se doblan como si fueran mantas. Mirando por los prismáticos de la geología, la terra firme se convierte en terra mobilis y tenemos que replantearnos a la fuerza nuestras creencias sobre lo que es sólido y lo que no. A pesar de la gran capacidad que atribuimos a la piedra a mantener el tiempo a raya, de impedir los efectos de su paso (túmulos funerarios, tablillas de piedra, monumentos, estatuas), esa inmutabilidad solo es cierta en relación con nuestra propia mutabilidad. Considerada en el contexto geológico más amplio, la piedra es tan vulnerable al cambio como cualquier otra sustancia. (...) reconocer que la dura piedra de una montaña es vulnerable al desgaste del tiempo supone, necesariamente, reflexionar sobre la fugacidad atroz del cuerpo humano". 

Robert MacFarlane, Las montañas de la mente: historia de una fascinación.

  • Isabel Carralero
  • Isabel Carralero